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Momentos políticos.- La guerra contra el narco y el crimen organizado.

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Se le hace bolas el engrudo al jefe supremo.

El alto mando del Ejército cuenta con los elementos necesarios para sancionar a los militares en retiro que, considere, violan la disciplina castrense con pronunciamientos directos que critiquen la política antidrogas impulsada por el comandante supremo de las fuerzas armadas Felipe Calderón Hinojosa, por lo que es muy probable que la detención del ex subsecretario de la Defensa Nacional, general Tomás Ángeles Dauahare, esté relacionada indudablemente con sus señalamientos recientes a la estrategia del gobierno de Felipe Calderón contra el crimen organizado.

Fuentes castrenses señalaron lo anterior y agregaron que en todo caso, el asunto del general Ángeles impacta la lucha que hay al interior del Ejército respecto de quién será el próximo secretario de la Defensa.

Ángeles realizó críticas a la estrategia anticrimen del presidente Felipe Calderón, durante un foro de la Fundación Colosio, realizado la semana pasada en San Luis Potosí y que contó con la presencia del candidato presidencial  priísta, Enrique Peña Nieto.

Los “secretariables” que pertenecen a la llamada “vieja guardia” son Salvador Cienfuegos Zepeda y Moisés García Ochoa, cercanos a los ex secretarios Enrique Cervantes Aguirre y Ricardo Clemente Vega García.

Curiosamente, agregaron, el general Ángeles Dauahare trabajó estrechamente con ambos y representaría los intereses de los generales que ya fueron desplazados por los nuevos divisionarios, encabezados por el general secretario Guillermo Galván Galván, quien impulsa para sustituirlo –indicaron las fuentes consultadas– a los divisionarios Marco Antonio González Barrera, inspector y contralor general del Ejército y Fuerza Aérea; Carlos Demetrio Gaytán Ochoa, subsecretario, y al jefe del Estado Mayor, Luis Arturo Oliver.

Esto nos lleva inferir, que el jefe supremo de, las fuerzas armadas ha dado indicaciones a su segundo en el mando, Guillermo Galván Galván para que sea el quien designe a su sucesor y bajo ningún motivo le de opción alguna a quien resulte vencedor en la justa electoral el próximo primero de julio, es decir, serán las fuerzas armadas quienes asumirán ésa atribución y no el nuevo jefe del ejecutivo federal, según se desprende de las fuentes militares citadas.

Ahora bien, la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (Siedo) presuntamente obtuvo pruebas de que los generales Tomás Ángeles Dauahare, Roberto Dawe González y Ricardo Escorcia Vargas protegían las operaciones que el cártel de los hermanos Beltrán Leyva realizan en Quintana Roo, el Distrito Federal y Morelos, revelaron fuentes ministeriales.

Supuestamente, las pruebas que la Siedo tiene para actuar contra los militares detenidos se han obtenido a partir de testimonios aportados por un testigo protegido de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), identificado como Jennifer, cuyo nombre real es Roberto López Nájera, además de los de Sergio Barragán Villarreal, conocido en el cártel Beltrán Leyva como El Grande, quien ahora es testigo protegido de la Procuraduría General de la República, cuyo alias es Mateo, y de Édgar Valdez Villarreal, La Barbie, y del mayor Arturo González Rodríguez.

Según las fuentes consultadas, el caso de los generales comenzó en 2009, cuando se inició la investigación del asesinato del general Mauro Enrique Tello Quiñones, quien fue abatido a tiros en Cancún, Quintana Roo. Supuestamente, los testigos protegidos Jennifer y Mateo aportaron datos sobre la participación de autoridades en grupos del narcotráfico y nombres de generales, mandos de la Policía Federal y de la Siedo vinculados con Los Beltrán Leyva y el cártel de Sinaloa.

Entre esos casos se encuentra el juicio contra el comandante de la Policía Federal Javier Herrera Valles, sentenciado en primera instancia a 10 años de prisión, y las detenciones del mayor Arturo González Rodríguez y Noé Ramírez Mandujano, ex titular de la Siedo

De ser cierto lo afirmado por los testigos protegidos y por la DEA de que altos mandos de la Sedena y la Marina están involucrados en el crimen organizado, quiere decir que éste ha permeado totalmente en el corazón del sistema político nacional, donde no se escapa ni el mismo comandante supremo, y la detención de los generales, obedece a que conocen sobre manera el manejo oscuro con los carteles del crimen y antes que lo den a conocer a los opositores, y el jefe nato de las fuerzas armadas, toma la delantera de los acontecimientos, porque no se explica que después de cuatro años de retiro y con un carrera intachable en el servicio de las armas, a Tomás Ángeles, ahora, se le involucre con el crimen organizado y pese mas la palabra de los testigos protegidos, que la del honorable militar, sobrino nieto del General Revolucionario Felipe ángeles… Lo más grave de este asunto es el presenciar la llegada de lo tantas veces anunciado, la corrupción, debilitamiento y pérdida de confianza ciudadana de la más importante, por no decir Institución Única que a la fecha goza del respeto ciudadano. Las fuerzas Castrenses.

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