Algunos periodistas se reunieron con el gobernador Guillermo Padrés y les soltó nombres de posibles aspirantes a la gubernatura de Sonora que habrá de cambiarse dentro de tres años.
Quien piense que “le sacaron la nota al gobernador”, creo que es un ingenuo. El gobernador Padrés es un político y como tal se maneja. El gobernador dijo los nombres no por una ocurrencia sino por el evidente avance que tiene en el terreno político el hoy senador electo Ernesto Gandara Camou, quien ya tiene mas de tres años en campaña para convertirse en candidato por el PRI al gobierno de Sonora.
Nunca como ahora se sabe que no hay mas candidato que Ernesto Gándara en el PRI, luego que la mayoría del priismo sucumbió a los caprichos de Eduardo Bours cuando fue gobernador y que impuso al vaquero Alfonso Elías.
Por eso se impone que en el PAN se de movimiento para darle imagen a los aspirantes a la gubernatura y sobre todo para que sean identificados no solo por su carisma sino por sus acciones políticas en Sonora.
Los nombres del alcalde electo de Hermosillo, Alejandro López Caballero; el actual alcalde hermosillense, Javier Gándara Magaña; al igual que a Mario Sánchez Ruiz, el ex del Centro Coordinador Empresarial y próximo diputado pluri, María Dolores del Río, el Consul en Los Angeles David Figueroa Ortega, el senadfor electo Francisco “el bailador” Búrquez Valenzuela, así como el diputado electo Javier Antonio Neblina Vega, Marcos Paz Pellat y Mario Sánchez Ruiz, diputado local electo, subsecretario de Sedesol y diputado federal plurinominal electo, respectivamente.
Los personajes han sido bien elegidos y lo mismo puede haber mas que se sumen a la lista con la bendición o no del gobernador, pero como en el beisbol la jugada fue de librito para contrarrestar la fuerza de enfrente.
Hoy la ventaja de Padrés es que el gobierno federal ya no será panista, algo que definitivamente jugó en contra de las aspiraciones electorales en Sonora y en los próximos tres años quien quede en la presidencia de la República, suponiendo que no sea Peña Nieto, tendrá un escenario político en contra y una situación económica que no se ve nada bien. Hay que recordar que hubo muchas promesas de mejoría, su incumplimiento no seria nada bienvenido por la gente. Pero claro, igual le puede ir bien.
Y por supuesto en el PRI las cosas no son diferentes. El Priismo y Ernesto Gándara saben que deben redoblar esfuerzos para lograr que los sonorenses lo vean como la mejor opción y tienen tres años para lograrlo, bajo las mismas circunstancias.






















