El daño hecho a este una vez considerado el mar más rico del mundo, es un problema multifacético. El hombre común que por generaciones ha basado su modesto ingreso y su dieta familiar en la pesca en el Alto Golfo de California, es solo el “chivo expiatorio”, junto con los pocos barcos pesqueros que aun quedan en Peñasco. A éste controvertido problema se le han tratado de dar matices ecológicos de fin de mundo pretendiendo que turismo y desarrollo pesquero son incompatibles (¡divide y vencerás! reza el maquiavélico principio).
El problema ha sido siempre visto unilateralmente por parte de nuestros vecinos del norte y también por nuestras autoridades. El “piojillo” o temporada de veda es ya de 8 largos meses y si a esto añades no poder explotar los mejores cotos de pesca cercanos a Puerto Peñasco, se pone en peligro el acceso a pesca barata para alimentar gran parte de la población asentada dentro de esta basta región protegida; así como el trabajo para cientos de pescadores de altura y rivereños, creándose una espiral descendente de la que no se ve salida. Alrededor de 4000 familias del área basan su ingesta proteica en productos del mar que consiguen baratos en muelles y playas. ¿Que podemos hacer?, ni siquiera huracanes nos pegan por acá como para que alguien nos ayude.
Desde 1993, durante la presidencia de Carlos Salinas de Gortari, por decreto presidencial, se crearon dos grandes áreas protegidas en el alto golfo y creemos que obedeciendo propuestas hechas por Naciones Unidas y quizá, estas concertadas por una comunidad internacional que ve solo el potencial turístico de nuestras bellezas naturales y al mismo tiempo pretende no ver las aspiraciones económicas de proporciones de subsistencia de las familias en esta región. La primera, “Área Volcánica del Pinacate en el alto Desierto de Altar” que además de los más de 400 cráteres que dan a su paisaje semejanza a nuestra luna, incluye además las dunas de hasta 80 metros de altura que se extienden al oeste de éste sistema volcánico y llegan hasta la bahía de Santa Clara en el Mar de Cortez, a unos 16 kilómetros. Tiene su limite al sur en Puerto Peñasco y al norte en Poblado Santa Clara, de donde inicia la segunda de estas áreas, la ¨Reserva de la Biosfera del Delta del Rio Colorado y del Alto Golfo de California”, que da la vuelta siguiendo las costas de la Baja California hasta un poco más al sur de San Felipe. El polígono abarca las aguas entre Puerto Peñasco y San Felipe. En su conjunto estas áreas contienen más de 25 mil kilómetros cuadrados y más de 700 kilómetros de costas. Ya quisieran algunos países tener este tamaño y esta riqueza.
No sabemos que argumentos convencerán a nuestras autoridades y nuestros bienvenidos vecinos, estados y federación, para que reconozcan lo egoísta y fútil de su posición. Por un lado prohíben la importación de productos sonorenses del mar, alegando violaciones al medio ambiente en su captura, acaso, pretendiendo mostrarse como adalides de la protección de nuestro mar; si es del dominio público que son ellos quienes, pasando por sobre tratados y acuerdos establecidos y sancionados por ambos países y cortes internacionales, cortan el flujo del Río Colorado, cargado del alimento para la base de la cadena alimenticia de este frágil ecosistema marítimo y que años ha, hacía de este lugar, un “edén bajo el agua” y que, eventualmente, de seguir las cosas así, lo convertirán en un “desierto submarino” más. He aquí el verdadero crimen ecológico. ¡¡¡Sépanlo… mientras estos cientos de miles de toneladas de alimento y nutrientes no lleguen libremente al Golfo de California, mientras no se recupere su estado natural de donde le viene el mote de “Mar Bermejo”, la recuperación de sus recursos marinos será ínfima, sumamente lenta e infinitamente injusta!!!
Arturo Carranza Riestra
Crónicas del Agua que no Llegó…
EL MAGUEY Y LA INDEPENDENCIA.
La palabra MAGUEY, que identifica al AGAVE, de donde se hace el pulque y se derivan todos los tequilas y mezcales; es la castellanización de la palabra MAYAHUEL que representaba a la diosa azteca de la fertilidad, agricultura, lactancia y algunos otros atributos femeninos.
“La leyenda dice que al principio de los tiempos, el cosmos estaba en paz. En sus residencias celestiales, los dioses, al igual que los hombres, tomaban un merecido descanso después de un arduo día de trabajo en asuntos divinos y mundanos por igual. QUETZALCOATL (ó Serpiente Emplumada para los Aztecas; Kukulcán para los Mayas y Venus para los europeos), era, por un lado, el fiel mensajero divino para los humanos y por otro, el diligente observador del mundo para las mayores y más antiguas deidades del cosmos. Entre estos dioses estaban las 12 hermanas TZITZIMIME o demonios de las estrellas. Una de estas poderosas TZITZIMIME tenía tres jóvenes nietas y la más hermosa de ellas era MAYAHUEL.
QUETZALCOATL, en cercano contacto con los hombres, vio que estos tenían y practicaban un noble sentimiento con sus parejas al que llamaban AMOR. El creía que este estado del alma era algo muy bueno que los hombres tenían por sobre los fríos y poderosos dioses. Su corazón le decía que existía en las estrellas la diosa perfecta con quien compartir esta hermosa experiencia; cada vez que se preguntaba quien podría ser su perfecta compañera, su corazón le respondía: ¡MAYAHUEL..!.
Noche a noche, en su solitario viaje por el firmamento, el amor de QUETZALCOATL por MAYAHUEL crecía. Fue en una oscura noche sin luna cuando la bella diosa dormía en compañía de sus hermanas y su terrible abuela, la gran TZITZIMIME, que QUETZALCOATL se pudo acercar hasta la bella diosa sin ser visto, y susurrándole al oído le hablo del AMOR; además le reveló lo que su belleza despertaba en él y su deseo de compartir ese sentimiento con ella. La invita a escapar al mundo y juntos entregarse a su maravillosa práctica. Para ella, QUETZALCOATL representaba el modelo del dios bueno y sabio y aceptó inmediatamente. Éste rapto encolerizó a la temible TZITZIMIME quien, convocando a todas sus hermanas, las conmina a buscar a los enamorados hasta encontrarlos para poder restaurar el roto balance cósmico.
QUETZALCOATL y MAYAHUEL no perdían su condición de dioses en la TIERRA, y, gracias a su capacidad de poder tomar cualquier forma que desearan, durante largo tiempo, fueron capaces de burlar la minuciosa búsqueda de las antiguas diosas.
Los amantes, una noche, estrechamente abrazados, descansaban en un claro del bosque. Disfrutaban hablarse de AMOR mirando con cuidado el movimiento de los astros, siempre listos ante cualquier acercamiento de la abuela o las tías de MAYAHUEL. Vieron una gran bola de fuego desprenderse de la bóveda celeste y apenas tuvieron tiempo de transformarse en dos arboles que por su abrazo, quedaron entrelazados en sus ramas y raíces. Si, en efecto se trataba de la gran TZITZIMIME buscándolos en el bosque. Desde ahí, llama a sus hermanas para recibir reportes sobre la búsqueda. Las diosas estaban molestas quejándose continuamente de las incomodidades de la tierra y reclamando a su hermana mayor por el inmerecido y largo ayuno en el que se encontraban, si era el descuido de ella sola que MAYAHUEL hubiera escapado. Esto la hace enfurecer y buscando que dar de comer a las quejosas, la poderosa diosa ve los unidos árboles, que para colmo, le recuerdan el pecado de los culpables de sus desdichas. Furiosa arranca de tajo uno de estos troncos y partiéndolo, lo da de comer a su hambrienta comitiva. Ya satisfecha al menos una de las divinas demandas, la diosa les ordena a sus hermanas proseguir la infructuosa búsqueda.
QUETZALCOATL queda deshecho en dolor por el terrible destino de su amada. Sabe que su espíritu a regresado a los cielos, pero también sabe que estar de nuevo junto a MAYAHUEL será imposible, por la estrecha supervisión que las implacables TZITZIMIME tendrán sobre la joven diosa de hoy en adelante. QUETZALCOATL recoge los restos de quien fuera su mujer y para evitar que alguien pudiera faltarles al respeto, los incinera, enterrando luego las cenizas, quedándose junto a la tumba, aturdido por el dolor.
Los demás antiguos dioses, viendo su prolongado sufrimiento, se apiadan de él y hacen que un MAGUEY nazca de las cenizas de MAYAHUEL. Le enseñan el arte de extraer su jugo y preparar el PULQUE y solo así, bebiendo este elixir hecho de los restos de su gran amor, QUETZALCOATL pudo sobrellevar su pérdida. QUETZALCOATL, ahora conociendo en carne propia el sufrimiento por la perdida de un ser querido, decide regalar esta planta y este conocimiento a los hombres para que puedan hacer mas pasaderos sus días de dolor y para que disfruten más los aparentemente cortos momentos de felicidad, parte ineludible del ser humano.
Una vez curada su tristeza y calmados los celestiales demonios por el regreso de MAYAHUEL a su sitio, solo le queda a QUETZALCOATL reiniciar su solitario deambular nocturno para que se restablezca el anterior balance cósmico. Llegado el tiempo de partir, se despide de los hombres embarcándose desde las bellas costas de Yucatán (“¿ Por que o gran Quetzalcóatl no te despediste por el lado del Océano Pacífico?”), con intenciones de llegar a donde el mar se une a la bóveda celeste para retomar su puesto astral, prometiéndoles a quienes estuvieron a despedirlo, que regresaría de ahí pronto para quedarse para siempre entre sus amados humanos, ahora, tan bien armados contra los problemas de la vida.
…Y pensar que fue este perfectísimo final feliz lo que hizo que nuestros antepasados consideraran dioses a Hernando Cortez y sus hombres y que tuviéramos que sufrir, 300 años de opresión después, por la Guerra de Independencia…. ¡VIVAN LOS 200 AÑOS DE MEXICO INDEPENDIENTE! ¡VIVAN LOS HOMBRES Y MUJERES QUE NOS DIERON PATRIA! ¡VIVA EL MAGUEY! Y… ¡VIVA QUIEN INVENTO EL TEQUILA, SIN DISTINCION DE SEXO, NACIONALIDAD, RELIGION, PARTIDO O COLOR DE PIEL!...
José Arturo Carranza R.
Puerto Peñasco: (638) 110 1424
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La Revolución desde el Aire.
Uno de los aspectos menos discutidos de nuestra Revolución es aquel que vivió una generación de valientes mexicanos que deben ser considerados como parte de la vanguardia de quienes buscaban poner los máximos avances de la tecnología y la ciencia de ese tiempo, a favor del movimiento revolucionario. Nos referimos a los heroicos pilotos aviadores que, en riesgo inminente de sus vidas, aún en territorio amigo, montaban aquellas frágiles máquinas de tela y madera y realizaban importantes misiones militares.
Desafiaban las alturas de nuestro cielo pretendiendo, en un principio, aportar información vital sobre la posición y movimientos de las fuerzas enemigas. Poco tiempo después, con aplicaciones técnicas inventadas e implementadas por estos mismos pilotos, se convirtio a aquellas inocuas primeras naves voladoras en atemorizantes armas de guerra.
Al ejercito Constitucionalista, sus pilotos le ayudaron a tomar plazas con con un minimo de bajas e infundieron, en unos, la confianza de ganar la noble causa y a otros, el sentirse inferiores en armamento y fuerza, entregandose importantes territorios a la causa revolucionaria, logrando asi, restaurar el orden Constitucional en Mexico mucho mas rapido y con menor costo en valiosas vidas mexicanas. He aquí una de tantas anecdotas basadas en hechos que estos heroes mexicanos realizaron desde el aire:
El 14 de abril de 1914, el general Álvaro Obregón, jefe del Cuerpo de Ejército Constitucionalista del Noroeste, que se encontraba con sus tropas en Topolobampo, subió a bordo del cañonero ARM Tampico, dirigido por el Capitán Hilario Rodríguez Malpica. Conforme al protocolo, Rodríguez Malpica izó su pabellón al mástil más alto de su embarcación, señalando así la presencia de una personalidad importante.
Este hecho no escapó al capitán Ignacio Arenas, comandante de las cañoneras enemigas ARM Guerreroy ARM Morelos, que decidió atacar ante el levantamiento revolucionario del cañonero Tampico.
Arrinconado en un puerto, sin ninguna posibilidad de maniobra de huida, el Tampico estaba en una situación de derrota cuando el biplano Sonora y el Pájaro Azul, piloteado por el capitán Gustavo Salinas, asistido por el mecánico Teodoro Madariaga, comenzaron a atacar al Buque Guerrero por mandato del General Álvaro Obregón con bombas dirigidas, dándose así el primer combate aeronaval de la historia del mundo, pues jamás se había utilizado al avión como armamento de guerra.
Privado, y con razón, de todo equipo antiaéreo, el buque Guerrero fue incapaz de rechazar este ataque totalmente inédito y comenzó una huida, para evitar la destrucción.
El Tampico, se reencontró con el buque Guerrero el 16 de junio de 1914. Esta vez no hubo intervención providencial y fue incendiado al final de una batalla encarnizada mientras que el capitán Malpica se suicidaba para evitar la cautividad y fusilamiento.
(texto de la Batalla de Topolobampo tomado de Wikipedia)
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